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Té verde para tener una piel joven.

Publicado por: Comunicación Pompadour En: Articulos En: lunes, febrero 27, 2017 Comentario: 0 Visitas: 276
El té verde es una bebida muy saludable con infinitas propiedades. Pero ¿sabías que tiene su origen en China y que se consume desde hace más de...

Hay estudios arqueológicos que así lo demuestran. Procede de una planta llamada Camellia sinensis y es verde porque no se ha visto sometido a un proceso de oxidación: las hojas se recolectan frescas y después se tuestan, se prensan y trituran y, por último, se dejan secar.

De todo el té que se produce en el mundo, una cuarta parte corresponde al té verde. Procede, sobre todo, de países como China, Japón y Vietnam y es muy popular en los países occidentales.

Conozcamos la historia del té verde…

Como hemos dicho, los primeros en usarlo fueron los chinos. De hecho, es en este país donde se localizan la mayoría de las variedades de esta planta. En el gigante asiático tradicionalmente se ha consumido para favorecer la salud del cuerpo y de la mente.

Curiosamente, en la antigüedad solo lo tomaban las clases nobles ya que era un producto muy caro. Fue a partir de la Dinastía Ming cuando se popularizó su consumo. Por otro lado, en el siglo XV, China fue una potencia naval de primer orden y los marineros siempre lo llevaban entre sus provisiones ya que estaban convencidos de que ayudaba a combatir enfermedades contagiosas gracias a la cantidad de vitamina C que contiene.

En el siglo XVII llegó a Inglaterra, donde se extendió rápidamente su consumo. Dos siglos más tarde el emperador chino prohibió su venta y fue entonces cuando los británicos empezaron a proyectar plantaciones de té verde en India.

Té verde: propiedades para la piel.

Beber té verde cada día es muy saludable y beneficia al estado de nuestra piel. Además de que aporta antioxidantes, nos ayuda a hidratar el cuerpo y beneficia la piel.

Pero, si lo que quieres es obtener todos sus beneficios directamente sobre tu piel, te explicamos a continuación algunos consejos para usarla en el mantenimiento y cuidado de nuestra dermis:

Como limpiador: solo tienes que preparar la infusión de té verde, dejarla enfriar y aplicarla con un algodón en el cutis. Espera a que se seque y lava tu cara con agua fría. Como purificador: coge los posos que resultan de hacer una infusión de té verde, mézclalos con crema hidratante y prepara una mascarilla. Cubre tu rostro con ella, espera 10 minutos y retírala con agua templada. Como vaporizador: si mezclas una infusión de té verde con a partes iguales con agua de rosas y lo enfrías en la nevera, obtendrás un líquido muy saludable con el que vaporizar tu rostro. También puedes aplicarlo con un algodón, si te resulta más cómodo. Como baños de vapor: prepara una infusión de té verde en una olla y añade elementos aromatizantes que te gusten: pétalos de flores, aceites esenciales, etc. Ponlo a hervir y, con cuidado de no quemarte, te aplicas baños de vapor sobre el cutis durante 5 minutos. Al finalizar, aplica agua fría sobre el rostro para cerrar los poros.

¿Cómo se produce el té verde?

Una vez recolectado de la planta Camellis sinensis, el proceso de producción varía según los países donde se lleva  a cabo. Por ejemplo, en China las hojas se calientan pero en Japón las secan sometiéndolo al vapor.

El té negro procede también de la misma planta pero la diferencia reside en que, a diferencia del té verde, éste se deja fermentar. Por lo tanto, el procesado del té verde es mucho más corto y, de esta manera, su sabor es mucho más suave y conserva mejor sus propiedades. Entre otras cosas, mantiene su capacidad antioxidante intacta por lo que aumentan exponencialmente sus características saludables.

De todas formas, hay que destacar que existen varios tipos diferentes de té verde. Los más comunes son

Lung Ching Enmaicha Gunpowdwer Sencha Gyokuro Matcha

El acto de servirlo es una de las partes más importantes a la hora de definir el sabor concreto de cada tipo de té verde. En todos los casos, es fundamental dejarlo reposar entre 5 y 10 minutos. Evidentemente, el tipo de agua que usemos para prepararlo también afecta a su sabor.

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